Las
malas decisiones repercuten en un mercado: Unión Europea y España
El
mayor problema de la situación económica europea es que opera como bloque, si
un país está mal todos se verán afectados. El ejemplo de la situación española
hoy en día es clara. Para el año 2002 el ritmo de la construcción ya era grande
y parecía que estaba en su mejor momento, pero la crisis entraría disfrazada y
golpearía a decenas de familias. Construir, comprar, vender y alquilar casas
estaba de moda y los españoles disfrutaban de este tipo de vida que a simple
vista parecía un atractivo para sus inversiones.La
gente pensaba que el precio de la vivienda no iba a bajar si no que iba a
subir, esta actitud se benefició cuando los tipos de interés se rebajaron
artificialmente por parte de la banca central europea. Pero la sociedad no
tenía previsto la situación, ya que estaba en cierto punto concentrada en lo
que llamaban “progreso”, también la gente para el 2005 aun gozaba de empleos,
lo cual distraía un poco las miradas al valor de la vivienda que para este
entonces ya era demasiado alto. Para el 2005 el precio del metro cuadrado tenía
un valor de 2.516 euros, en comparación al año 1998 que valía 1.089 euros el
metro cuadrado. Mientras el valor de la vivienda se incrementaba con los años,
el salario de un trabajador se quedaba corto para mantener su estilo de vida. Es
entonces donde el papel de los banqueros interesados por enriquecerse y
disfrutar del botín del despilfarro entro ofreciendo hipotecas que se podía
pagar durante 40 años, con el argumento que el precio de la vivienda nunca
bajaría. Para el año 2007 la situación financiera de España ya estaba por los
suelos, el sistema estaba gastando más de lo que producía y de lo que debía.
Finalmente con la crisis crediticia de Estados Unidos, todo empezó en
deteriorarse rápidamente afectando todos los mercados, economías y sociedades
de alrededor del mundo. Los conflictos económicos desencadenados en
España no tienen procedencia pues el estallido de la burbuja empezó por el
despido de numerosas cantidades de personas, hipotecas en grandes cantidades y
los españoles finalmente se dieron cuenta que vivían en un sueño que los
engañaba con una vida que no podían pagar. Es alarmante mente interesante como
los españoles vivían cegados de la situación y construían más viviendas que los
alemanes y francés juntos cuando estos duplican fácilmente su población. Sin embargo
este sería el comienzo de una ola de tropiezos dentro del sistema que lo
debilitarían, tanto económicamente hablando como políticamente.
El
papel del político tuvo un roll importante y se le atribuye la mayor
responsabilidad de la situación cursante, ya que el país al dispararse sus
gastos y las transacciones de los mercados internos también aumento la
recaudación de impuestos y los ingresos del gobierno fue casi de manera
ilimitada. Resultando en un festín para políticos y un incremento de la corrupción
a grados extremos. Esta recaudación estaría en manos del gobierno de turno,
liderado por José Luis Rodríguez Zapatero tomaría una actitud de negación hacia
lo que verdaderamente España estaba viviendo en los primero años de los 2000.
Negando por medio de los medios la crisis inmobiliaria, financiera y estatal
cuando la realidad económica era otra. Es evidente que la política y la economía no siempre actúan de manera conjunta. En su mayoría se ven afectadas una por un alto porcentaje de especulaciones, y la otra por una falta de entendimiento de como dirigir el flujo de el dinero de manera eficiente. Si bien España esta sufriendo una crisis es el comienzo de la destrucción de un sistema que adquirió una conducta artificial.

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